martes, 18 de junio de 2013

El calor ha llegado a las excursiones por el patrimonio de la guerra civil. Medio centenar de personas visita las trincheras de la línea X-Y-Z en La Vall d'Uixó

Centenares de metros de parapeto, caminos cubiertos, abrigos defensivos y nidos de ametralladora conformaban la defensa en profundidad republicana a retaguardia de la línea de contacto, apenas a unos cientos de metros de la población.

Este domingo, se realizó la cuarta visita guiada de 2013, proclamado 'Año para la Protección del Patrimonio Cultural de la Guerra Civil', que transcurrió en un sensacional ambiente, y con unas temperaturas plenamente estivales.

Durante cerca de cuatro horas, con frecuentes paradas para contextualizar las operaciones militares, la orografía y las posiciones defensivas, por un terreno mixto de pista forestal y senda, unas 40 personas disfrutaron de la visita a la línea X-Y-Z, en el tramo que recorre las alturas a retaguardia de la línea del frente.


IMAGEN. Excepcional bastión defensivo republicano, estrategicamente emplazado en un risco desde el que se observa toda la población. En la imagen, momento de su visita, en la parte final del recorrido.

GALERÍA DE IMÁGENES:


IMÁGENES 1, 2 y 3. Instantes previos a la salida en el lugar de encuentro: el Conservatorio Profesional de Música 'Francesc Peñarroja'. En primer plano, Carlos Mallench, guía de la visita, presentando el recorrido. En su mano, la obra 'La Batalla Olvidada', con importante material inédito sobre la Batalla de Levante, de la que es uno de los autores.



IMÁGENES 4 y 5, y 6 y 7 posteriores. Un alto en el camino para conocer el desarrollo de las operaciones militares, las diferentes alturas que defendían cada uno de los ejércitos y la forma en la que quedaría estabilizado el frente de guerra.



IMÁGENES 8 y 9 (abajo). A retaguardia de las principales alturas que rodean el caso urbano por su noroeste, el grupo se acercaba al inicio de la senda que lo adentraría por diversas líneas de trinchera, que defendían la población al otro lado de la carretera, desde las elevaciones que la separan de Almenara y el valle del Palancia.






IMÁGENES 10 y 11. El grupo toma contacto con las primeras posiciones, varios caminos cubiertos de parapetos levantados en piedra seca, cuya finalidad era la de impedir que, desde los observatorios enemigos, se tuviera conocimiento de los movimientos de las tropas que los ocupaban.





IMÁGENES 12 y 13: Distintos instantes del recorrido que, en ocasiones, alcanzaba una dificultad media-baja, dado lo pedregoso del terreno. El calor comenzaba a ser cada vez más intenso, e iba apeteciendo una parada para reponer fuerzas.




IMÁGENES 15, 16 y 17: Una posición fortificada, de importante envergadura, con diversas galerías de acceso, en la que se conserva en perfecto estado su tronera.



IMÁGENES 18, 19 y 20, y 21, 22 y 23 posteriores: La visita alcanza el punto álgido, un importante bastión defensivo, con capacidad para diversas máquinas, desde cuya posición se observa todo el frente de guerra inmediato a la población. 






IMÁGEN 24: En primer plano, carente de su parte superior, una fortificación destinada a albergar una ametralladora. A su derecha, más al fondo, la posición anterior, ya sin la presencia de los excursionistas.

IMÁGENES 25 y 26: De regreso al punto de partida. Al fondo, mientras varios de los participantes recorren el puente de acceso a La Vall, se yergue la cota por la que habríamos ascendido hasta alcanzar el bastión suspendido sobre un cortado.


IMÁGEN 27: Foto de grupo, con casi todos los asistentes. Al fondo, sobre los sucesivos relieves de las montañas, cuando justamente se cumple este 2013 los 75 años de la 'Batalla de Levante', la guerra civil se decidía, con toda su crudeza, en sus alturas.

Imágenes: A.M.Tenas

lunes, 27 de mayo de 2013

La Línea X-Y-Z en La Vall d'Uixó: «el cerrojo levantino», 4ª excursión por el patrimonio valenciano de la guerra civil española, el próximo domingo 16 de junio

TÍTULO: LA LÍNEA X-Y-Z, «EL CERROJO LEVANTINO»
LUGAR: Conservatorio Profesional de Música Francesc Peñarroja. Avda. Sud-Oest nº 49 de La Vall d'Uixó.
FECHA: domingo 16 de junio a las 9:00 horas.
 

DURACIÓN: cuatro horas, de recorrido a pie apto para todos los públicos.
RECOMENDACIONES: ropa y calzado adecuado para montaña, gorra, agua, protección solar y almuerzo. 
ACTIVIDAD GRATUITA. Visita guiada a cargo de la "A.C. MUNTANYES DE LA GUERRA" (Grupo de Estudios de La Batalla de Levante de La Vall d'Uixó).

Sinopsis:

La Vall d'Uixó se convertirá en el mes de julio de 1938 en una de las primeras poblaciones que padecerán el esfuerzo final de las tropas rebeldes en su ofensiva para tomar Valencia. En su avance, tendrán que atravesar un enclave montañoso que, a modo de barrera natural, obstaculizará la penetración nacionalista hasta llegar a su práctica paralización: la Sierra de Espadán.

Con alturas que superan los 1.000 metros en su cotas más altas, ésta sierra se interpondrá en el imparable avance de los nacionalistas, quienes, desde que alcanzaran el mar Mediterráneo en Vinaroz, dividiendo así la zona republicana en dos, hasta las primeras semanas de julio, recorren la provincia de Castellón de norte a sur, sobretodo en su zona costera.

La línea defensiva republicana diseñada para frenar este avance nacionalista, se denominará certeramente X-Y-Z, dado que -pese a la existencia de otras líneas defensivas- significaba la última opción realista de defensa que, el Gobierno de la República española, diseñaría para proteger la ciudad de Valencia y la zona levantina. La línea se apoyó estratégicamente en las alturas de una sierra que, desde la costa de Nules-Almenara, hasta las cercanías de la provincia de Teruel, formaba una auténtica barrera natural, salpicada de barrancos y desniveles, alturas imposibles e infinidad de rocosas cotas enfrentadas, apenas separadas por unas decenas de metros. 

En esta cuarta visita guiada, recorreremos diversas posiciones de la línea X-Y-Z cercanas a La Vall d'Uixó, líneas de trinchera que formaban parte de una defensa en profundidad, a las que las tropas franquistas no pudieron acceder dada la fuerte oposición republicana en sus posiciones más avanzadas. 

Sin duda, uno de los lugares más significativos de la Batalla de Levante, donde la rotura de la línea hubiera supuesto una verdadera catástrofe para las fuerzas leales, que se hubieran visto envolsadas por el valle del Palancia sin posibilidad alguna de repliegue.

Imágenes: Carlos Mallech.
 

martes, 21 de mayo de 2013

Más de 200 personas han participado en las primeras visitas guiadas del año, tras la excursión de Andilla

Los asistentes visitaron un tramo de trinchera perteneciente a la línea defensiva republicana «Intermedia» o «del Palancia»; los abrigos de protección excavados en la montaña; un refugio para la oficialidad; así como las galerías del refugio antiaéreo y el emplazamiento del aeródromo de Alcublas.

Medio centenar de personas participaron el pasado domingo en la tercera visita guiada del ciclo de excursiones que la Asociación Valenciana para la Protección del Patrimonio de la Guerra Civil (APROPAT), ha organizado con motivo de la declaración del año 2013 «Año para la Protección del Patrimonio Cultural de la Guerra Civil», para dar a conocer los lugares más significativos de la Batalla de Levante, de la que, precisamente, este año se conmemora su 75º Aniversario (1938-2013). 
 
Imagen: Foto de grupo, momentos antes de finalizar la visita, a las puertas de la galería norte de acceso al refugio antiaéreo del aeródromo de Alcublas.
 
Con Andilla como punto de encuentro, a las 9:15 horas partíamos hacia la cercana población de La Pobleta, donde quedaron los vehículos. El Ayuntamiento de Andilla, en la persona de su alcalde, D. Jesús Ruíz, que acompañó a la comitiva por todo el término, entregó un obsequio a todas y todos los asistentes antes de iniciarse la ruta.

Paco Teruel, investigador y guía de la excursión, nos introdujo en las operaciones militares que se desarrollaron en la zona, con un frente de guerra que se aproximó desde las alturas de las sierras de Javalambre y El Toro, y cuyos combates quedaron paralizados a las puertas de Andilla, en la conocida cota de La Salada, en la que junto, a otras como la Peña Juliana o el propio Barraco del Resinero, se libraron durísimos combates en el verano de 1938, con elevadas bajas para ambos ejércitos.

En pocos minutos, iniciamos la ascensión por una senda que puso al grupo en fila de uno, durante la cual, fuimos despojándonos de las prendas de más abrigo, dado que, pese a que la mañana había salido fresquita, apenas alcanzábamos los 10ºC, el desnivel era considerable. Después de continuar el recorrido por un tramo de pista forestal, nos adentramos en plena montaña por otro sendero que, a los pocos metros, desveló haber sido una línea de trinchera. 

En ocasiones puede hacerse difícil comprender como una simple zanja en la ladera de una pinada llegue a ser considerada un elemento de incalculable valor patrimonial. Muchas líneas de trincheras, y en aquel verano de 1938 se excavaron y levantaron decenas de cientos de kilómetros, fueron para muchos españoles -algunos de los cuáles, los menos ya, todavía viven-, la casa forzada, el día y la noche, el lugar donde se conservaba la vida, donde se miraba a los ojos a la muerte; en ella se pasaba frío, se aguantaba la lluvia, se sufría a pleno sol los calores del verano; en ella se comía, se pasaba hambre, se recibían órdenes, se pensaba en los seres queridos, se sentía miedo, se sentía tristeza, se deseaba seguir vivo.

Una zanja como la que recorríamos, fue recorrida durante meses, todos los días, cuando hace ahora 75 años, por cientos de hombres. Aquellos, por su supervivencia y, por ende, la de un régimen que agonizaba, y que gracias a su sacrificio, prolongó su existencia casi un año más. Los que ocupaban las montañas frente a las que se encontraba ésta, por similares motivaciones, pese a las diferencias. Nosotros, para comprender la magnitud de la tragedia de todo un pueblo español. Durante varios centenares de metros, nos adentramos en una cada vez más visible trinchera, en la que todavía se conservan dos abrigos excavados en la montaña, ambos con entrada y salida, visitados por los asistentes.

Frente a las imponentes vistas de Andilla y las alturas que la rodean, almorzamos. Mientras, Paco, nuestro guía, nos contaba el desarrollo de las operaciones y algunas anécdotas de historias orales de los habitantes más longevos de la comarca.

Posteriormente, emprendimos el camino de regreso hasta La Pobleta. Una vez allí, en coche, nos desplazamos hasta un refugio de dimensiones considerables, que pudo haber sido utilizado por algún Estado Mayor de las unidades allí emplazadas.

Por último, emprendimos el penúltimo viaje, en dirección hacia el Plano de la Balsilla, en el término de Alcublas, donde a finales de 1937, para dar cobertura a las tropas republicanas durante la Batalla de Teruel, se iniciaron las obras para habilitar un aeródromo que, a partir de febrero se mantuvo operativo hasta el mes de junio de 1938, momento en el que la cercanía del frente aconsejó utilizar otros más alejados de los combates.

Allí pudimos acceder al interior de las galerías del refugio antiaéreo del aeródromo, al tiempo que comenzaban a caer las primeras gotas de lluvia de un día que, hasta ese momento, irradió un sol espléndido, permitiéndonos disfrutar de una bella mañana en un lugar que, pese al terrible incendio del pasado año, conserva una riqueza medioambiental excepcional.

GALERÍA DE IMÁGENES:


Imágenes: A.M.Tenas